¿Qué es una infusión en coctelería?
Una infusión es una de las técnicas más versátiles de la coctelería: consiste en transferir el sabor de un ingrediente sólido (una especia, una fruta, una hierba, un grano) a un líquido, generalmente un destilado, para crear un nuevo perfil de sabor personalizado.

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¿Qué es una infusión?
Infusionar significa sumergir un ingrediente sólido en un líquido para que este absorba sus aromas, sabores y, en algunos casos, su color. En coctelería, el líquido base suele ser un destilado (vodka, ron, whisky, tequila), aunque también se puede infusionar jarabes, vinos o vermuts.
Es una de las herramientas favoritas de los bartenders para crear ingredientes de autor: un tequila infusionado con jalapeño, un whisky con canela, un ron con café, son solo algunos ejemplos de cómo esta técnica permite personalizar por completo el sabor de una bebida base.
Cómo se prepara
El método más común es simplemente sumergir el ingrediente sólido (cortado o entero) en el líquido, dentro de un frasco cerrado, y dejarlo reposar a temperatura ambiente hasta lograr la intensidad de sabor deseada. Ingredientes intensos como chiles o especias pueden estar listos en horas, mientras que ingredientes más sutiles pueden requerir varios días.
También existe la infusión rápida por calor o "sous vide", donde se calienta el líquido junto al ingrediente sólido a baja temperatura durante un tiempo corto, acelerando drásticamente la extracción de sabor sin necesidad de esperar días. Cualquiera sea el método, siempre se debe colar bien el líquido al final para retirar los sólidos.
Cómo usarla en coctelería
Un destilado infusionado se usa exactamente igual que su versión sin infusionar: como base de un cóctel, reemplazando total o parcialmente el licor original de la receta. La diferencia es que ahora aporta una capa extra de sabor y personalidad, permitiendo crear variaciones de clásicos o cócteles de autor completamente originales.
Vale la pena distinguir la infusión de la maceración: aunque a veces se usan como sinónimos, la maceración generalmente implica un proceso más largo y con mayor manipulación física del ingrediente (cortar, machacar), típicamente con fruta, mientras que la infusión suele ser un proceso más simple de reposo o calor con especias, hierbas o granos enteros.